Duele saber que tu propia abuela no te reconoce cuando te ve, que no habla, que te mira como sin comprender nada.
Es mayor, lo sé, pero es salir del hospital por una cosa y entrar a los dos días por otra. Estoy cansada de ese olor a desinfectante que tienen los hospitales, que juro que hay días que estoy en mi casa o en clase y me viene el olor como un recuerdo y me entran ganas de vomitar.
Aunque esto suene muy radical, para que esté así es preferible que no esté, porque eso no es vida, y no se merece estar todo el día en una cama de hospital, dormida o con los ojos a medio abrir, que soy yo la que ve como mi madre sufre todos los días estando a su lado y sin poder hacer ella una vida propia.
No sé que va a pasar con esto pero sé que estoy cansada de que la situación no avance y que no volveré a verla como era antes, todo el día quejándose por todo, viendo siempre el mismo canal de televisión y quedándose dormida sentada en el sofá.


No hay comentarios:
Publicar un comentario